La comunidad china ha celebrado la entrada al año nuevo por las calles de la Ciudad Condal. SARA FERNÁNDEZ CARMONA - BARCELONA
Barcelona se ha teñido de fiesta y color gracias al desfile que ha tenido lugar esta mañana en Arc de Triomf en el marco de la celebración del Año Nuevo chino. Dragones, leones, bailes tradicionales y música proveniente del país asiático han dado vida a una celebración en la que tampoco han faltado los 'trabucaires', los 'diables' y los 'castellers' en representación de la cultura catalana.
La comitiva ha iniciado su desfile en el parque de la Estación del Norte a las 11:30. En ella, han estado presentes varias entidades, federaciones y escuelas chinas, como el Grupo de Artistas Huaxing España, la Escuela China de Barcelona, la Asociación Cultural Popular China, la Agrupación Marcial Hong Ken Sant Andreu, el Instituto de Cultura China, la Asociación Internacional Luz de Buda y la Asociación de Bazares Chinos de Cataluña, por nombrar solo algunos ejemplos. Tampoco ha faltado a la cita la Asociación para la Promoción Deportiva y Cultural entre China, España y Cataluña, que ha lucido numerosas bufandas del RCD Espanyol, el equipo de moda en el país desde que el magnate Chen Yansheng se convirtió en el máximo accionista de la entidad blanquiazul el mes pasado. Tras el desfile, a partir de las 12:30, han tenido lugar demostraciones de tai-chi, bailes tradicionales y modernos y otras actuaciones en un escenario situado bajo el Arco del Triunfo.
Numerosas ciudades han celebrado en todo el mundo esta festividad, y Barcelona, coincidiendo con las fiestas de Santa Eulalia, no ha querido ser una excepción. Según el Departamento de Estadística del Ayuntamiento de Barcelona, en la actualidad un total de 51.448 personas de nacionalidad china viven en Cataluña, de las cuales 17.487 residen en Barcelona y ocupa la tercera posición entre las nacionalidades extranjeras más numerosas de la ciudad, después de la italiana y la pakistaní. Asimismo, el Eixample es el barrio donde encontramos más miembros de esta comunidad, con 5.235 personas, seguido de Sant Martí, con 3.267 y Sants-Montjuïc, con 2.328. Los municipios del área metropolitana donde están más presentes son Santa Coloma de Gramenet, Badalona y L'Hospitalet de Llobregat.
La cultura china dio inicio al año 4713 el lunes pasado. Según su astrología, se trata del Año del Mono de fuego, el noveno de los doce animales que conforman el horóscopo chino. El mono de fuego es el más poderoso de su especie: a pesar de llegar a ser terco y obstinado, le gusta poseer un control total y tiene suerte en los negocios. Además, según la cultura china, este podría llegar a ser un buen año para las personas que sepan adaptarse a los cambios.
¿Es posible producir alcohol de 96º, cultivos in vitro de levaduras o clonar plantas en casa? Todos estos experimentos no parecen un reto para José Huerto Moreda (L’Hospitalet de Llobregat, 1992), un intrépido estudiante de Química Industrial apasionado por el biohacking que pasa su día a día en su habitación, completamente rediseñada como laboratorio por él mismo, donde además de dormir también realiza nuevos experimentos y construye máquinas con objetos cotidianos y herramientas de todo tipo. Una pasión que comenzó realizando a escondidas pero que acabó convirtiéndose en su mayor hobby, por el que lucha día a día para que pueda convertirse en su futura profesión.
Hoy José nos abre las puertas de su laboratorio personal para contarnos todos los secretos del biohacking, qué es exactamente la biología ‘‘Do It Yourself’’ y cómo podemos sumarnos a la comunidad de biohackers.
¿En qué consiste el biohacking?
El biohacking es un movimiento que trata de hacer biología “Do It Yourself” (DIY), es decir, ‘‘hazlo tú mismo’’. No hace falta un laboratorio lleno de instrumentos caros para poder investigar o para disfrutar de la biología; cuando conoces cómo funcionan estos instrumentos, puedes construir réplicas y utilizarlas para llevar a cabo tus proyectos ─siempre dentro de unos límites, claro─. Esto es el biohacking.
Entonces, ¿no hacen falta muchos recursos?
Esto depende de cada uno. Todo depende de los equipos que se quieran hacer, de las prácticas que se quieran llevar a cabo, y de si las cosas salen bien a la primera o no funcionan como deberían y tienes que probar otros elementos. Y por supuesto la calidad deseada es un factor importantísimo, aunque sí que es cierto que por norma general los equipos hechos por uno mismo son muchísimo más económicos que los equipos comprados y además los haces como tú quieres, de forma que se adaptan exactamente a lo que necesitas.
¿Qué materiales utilizas?
Casi todos los equipos que se construyen necesitan un “cerebro’’; en otras palabras, algo similar a un pequeño ordenador que los controle. Por ejemplo, existe una placa de circuito electrónico llamada Arduino que es como un pequeño ordenador de muy bajo coste al cual se le pueden conectar sensores de temperatura, presión, motores, leds, relés… ¡Arduino está presente en casi todos mis proyectos! Pero no basta solo con esto; como materiales en sí predominan la madera, el metacrilato o el plástico de las impresoras 3D, que ahora están tan de moda, pero que también son de gran ayuda para el biohacker, como también las cortadoras láser. Discurriendo durante largas horas cómo hacer algo en concreto también se descubren muchos usos poco habituales para muchísimos elementos comunes destinados a otro fin, como por ejemplo ventiladores de ordenador, imanes de nevera, prensaestopas para cajas de telefonía o calentadores de pecera.
Arduino UNO, Protoboard, pantallas LCD con módulo I2C, motor NEMA17, Arduino Pro Mini y cables de conexión: materiales para construir equipos de laboratorio DIY.
¿Qué es un makerspace?
Es el paraíso del biohacker y de todo maker, es decir, de todo aquel al que le guste realizar cosas de diversa índole con sus propias manos, alguien a quien le guste crear o combinar máquinas y trabajar con materiales como la madera. En pocas palabras, es alguien a quien le gusta construir. Un makerspace es un lugar donde los makers se juntan y donde disponen de todo tipo de herramientas y maquinaria ─sierras, taladros, destornilladores, pistolas de pegamento caliente, impresoras 3D y cortadoras láser─ para llevar a cabo sus proyectos. Son como grandes talleres compartidos donde tenerlo todo y donde puedes encontrar gente con tus mismas inquietudes. ¡Resulta muy interesante ver los proyectos de los demás y poder compartir opiniones o inquietudes!
¿Cómo empezaste a interesarte por este mundo?
Cuando era muy pequeño tuve el privilegio de ver el proceso de destilación del vino en mi pueblo. Todavía recuerdo esa ilusión que me generó ver cómo el vino salía convertido en un líquido transparente; recuerdo el fuego, el olor dulzón y el gran y reluciente alambique de cobre. Me fui de allí sabiendo que algún día yo también destilaría. Pasados muchos años, leí en ForoCoches.com cómo realizar una fermentación en casa y no lo dudé, era lo que había estado esperando tanto tiempo. Empecé fermentando agua con azúcar y levadura en tuppers debajo de mi cama, a escondidas de mis padres, pero quería ir un paso más allá: ¡quería destilar! Investigué mucho sobre el proceso de destilación hasta que lo entendí. Después de muchos ─muchísimos, en realidad─ diseños, construí mi primer destilador funcional y ya era demasiado grande como para ocultarlo. Mi inquietud por el proceso de fabricación del alcohol se expandió y me descubrió una gran inquietud por la biología y la química. A partir de aquí, no he parado de construir máquinas para llevar a cabo experimentos químicos y biológicos e incluso he cambiado mi rumbo profesional: he pasado de estudiar Informática a Química industrial.
Cultivo in vitro de levadura. Biohacking 'in progress'.
¿Fue entonces cuando descubriste que eras biohacker?
Eso fue hace dos años, en la jornada de las NOVUM de Barcelona. No solo asistí a una clase introductoria de Arduino ─juraría que la dieron alumnos de la UPF─, la cual supuso mi primer contacto con estas placas de circuito electrónico, sino que además pude participar en un taller de gastronomía genómica, en el que realizamos distintos ensayos con diferentes tipos de miel. Hablando con el organizador, él me hizo descubrir el término biohacker, lo cual me llevó a buscar biohackers en Barcelona, pero no había. Cuando al año siguiente vi que había un grupo de biohackers en el NOVUM, DIYBio BCN, no me lo podía creer; busqué establecer el contacto con ellos antes de que se realizase la actividad. Me invitaron a colaborar con ellos y fue a partir de entonces y hasta hoy que tenemos muchos proyectos en mente, un laboratorio común donde reunirnos y donde puedo aprender todo lo que ellos quieran enseñarme.
¿Te encuentras realizando algún proyecto en la actualidad? Si es así, ¿en qué consiste?
Sí, de hecho estoy metido en demasiadas cosas a la vez. He conseguido unificar uno de mis proyectos personales con el crédito de síntesis del ciclo de Química Industrial que estoy estudiando. ¡A mis compañeros les ha encantado mi propuesta! Consta de una fermentación a partir de aspergillus oryzae ─un hongo usado en cocina japonesa que en las condiciones apropiadas puede descomponer los azúcares complejos y convertirlos en azúcares simples─ y levadura común, que puede emplear los azúcares simples para producir alcohol. Después, con este fermentado realizaremos una rectificación en continuo con un sistema de control totalmente automatizado que mediante 4 bombas peristálticas que ya estoy construyendo introduzca y extraiga líquido del sistema en función de la temperatura. Y todo controlado por Arduino. Todavía no he trabajado nunca con aspergillus oryzae ni con procesos en continuo, por lo que estoy muy emocionado. Por otro lado hace tiempo que tengo pendiente criogenizar levaduras utilizando glicerina. Todavía me estoy documentando sobre cómo hacer esto correctamente y sobre todo ver cómo detectar contaminaciones.
¿Qué piensan de ello tus padres?
Al principio era un horror, ahora están encantados porque ven lo feliz que me hace. Me paso el día construyendo o experimentando con mis cacharros, así que ahora ya saben lo importante que es para mí.
¿Cuál es el experimento más difícil que has llegado a hacer?
Con equipos realizados por mí, he podido hacer cultivos in vitro de levaduras, clonación de plantas en agar o producir alcohol de 96º, por poner algunos ejemplos, pero no se puede decir que sean complicados una vez tienes los equipos montados; lo que sí que es imprescindible es una higiene máxima en todo, ya que si no los experimentos no salen. Y hay que cuidar especialmente esta higiene cuando tu laboratorio es también tu habitación, donde duermes y pasas largas horas.
¿Cómo podemos adentrarnos en la materia si no somos expertos en biología?
Poco a poco y con muchas ganas. Cuando comencé no tenía ni idea de biología, química ni electrónica, los que considero los tres pilares fundamentales del biohacking. Fijarse en pequeños proyectos, pequeñas metas que alcanzar o replicar experimentos que ya hayan hecho otros es un muy buen camino para investigar y comenzar a aprender, pero hay que usar mucho Google. Si de verdad te gusta un proyecto siempre te lleva a otro y nunca se acaban tus ganas de saber sobre algo o de ver ‘‘qué pasaría si…’’. Eso sí, es imprescindible buscar los riesgos que tiene lo que quieres hacer. Porque como todo en la vida hay riesgos, ¡y muchos!
¿Por qué recomendarías el biohacking?
Porque despierta inquietudes, mantiene la mente activa, ayuda a aprender sobre diversos temas dispares y te capacita para hacer cosas cada vez más complicadas. Y por supuesto, ¡da muchísima satisfacción cuando las cosas salen bien y sabes que todo eso lo has hecho tú!
Como colofón, hemos tenido el placer de asistir a una pequeña clase de biohacking en la que hemosaprendido a cultivar levadura de la mano de nuestro experto, José Huerto:
El pasado 31 de octubre finalizó la Exposición Universal de Milán, en la que tuve el placer de participar en el pabellón de Uruguay. Llegué con escasos conocimientos del país, algo que me producía cierto temor, pero en pocos meses me acabé convirtiendo en una ''uruguaya'' más. ¡Disfruté de la experiencia por todo lo alto! Por supuesto, como siempre pasa no todo fue un camino de rosas y sufrí el estrés del evento, sobre todo las últimas semanas, en las que a menudo el número de visitantes superaba los 100.000, pero al final fue muy gratificante.
Tuve el placer de conocer a muchísimas personas de muchos lugares diferentes, a celebridades como el grandísimo Pepe Mujica, expresidente de Uruguay, y el incombustible futbolista argentino Javier Zanetti. Todos ellos consiguieron que la experiencia fuera maravillosa.
Con Pepe Mujica.
Con Javier Zanetti.
Por cierto, ¿qué me decís del uniforme? Podéis ser sinceros, ¿eh?
... Lo sé, dejaba mucho que desear, pero al final me acabé acostumbrando. :-)
Después de seis meses, esta noche las puertas de la Exposición Internacional de Milán se cerrarán al público
‘‘Alimentar el planeta. Energía para la vida’’ ha sido el lema de una exposición que abrió sus puertas el pasado uno de mayo y que después de seis meses nos dice adiós. Durante todo este tiempo más de 21 millones de visitantes se han acercado a Milán, su ciudad anfitriona, alcanzando una media diaria de 116000 accesos al recinto.
Han sido más de 140 los países que se han sumado a la iniciativa y que han conquistado una pequeña parte de la localidad transalpina con su pabellón. Algunos estados, sin embargo, por motivos principalmente económicos han preferido presentarse en grupo: han formado lo que se ha dado a conocer como "cluster", es decir, una agrupación, las cuales han abarcado múltiples temáticas: café, chocolate y arroz son solo algunos de los apetitosos ingredientes que hemos podido encontrar en ellas, además de sus pintorescos mercadillos étnicos. También han estado presentes organismos como las Naciones Unidas y la Unión Europea, así como toda una serie de marcas comerciales como Coca-Cola, que ya ha anunciado que donará su pabellón a la ciudad de Milán para que se convierta en un campo de baloncesto al finalizar el evento.
Con la alimentación como tema central, hemos podido asistir a más de mil espectáculos de todas las nacionalidades participantes junto con un abanico infinito de posibilidades culinarias para todos los gustos: desde hamburguesas de cocodrilo de Zimbabue, bocadillos de langosta de Estados Unidos, la parrilla gourmet de Uruguay, helados de baobab de Angola hasta llegar a la leche de yegua –conocida como ‘‘kumis’’– de Kazajistán, entre otros.
Pese a las críticas iniciales por lo interminables que parecían sus obras, las batallas campales llevadas a cabo por manifestantes antisistema y los destrozos e incendios que provocaron en toda la ciudad, han bastado pocos meses para que la mayor parte de los habitantes y turistas se sientan atraídos por la Expo de Milán. Así, pabellones como Japón han llegado a alcanzar colas de hasta diez horas cada día, y muchos otros se han visto con filas de hasta tres y cinco, como es el caso de Kazajistán y Emiratos Árabes, dos de los grandes favoritos de los visitantes, probablemente por sus espectaculares efectos especiales y su creatividad y porque además en ellos también se nos presentan las próximas exposiciones de este calibre, que tendrán lugar en 2017 en Astana (Kazajistán) y en 2020 en Dubai (EAU).
Sin embargo, coincidiendo con el final del periodo estival, sobre todo en su último mes de celebración, todos los recintos se han visto abrumados con una media de una y dos horas de fila cada día, algo que sin duda ha dificultado el acceso a todos los turistas y curiosos. Aun así, deben haber sido pocos aquellos que no se habrán hecho con el pasaporte oficial del evento y que a pesar de las largas esperas no habrán desistido en el objetivo de llenar sus páginas con los sellos de cada país participante: ha sido sin duda el souvenir más buscado, junto con los pines de cada país y curiosamente el ‘‘Nón Lá’’, el sombrero cónico de Vietnam.
Expo ha sido una enorme ventana al mundo que ha permitido a sus visitantes acercarse a las culturas de todos los continentes y aprender algo nuevo de ellas mientras degustaban sus manjares y caminaban por sus 110 hectáreas. Esta noche se iluminará por última vez el árbol la vida, símbolo indiscutible de una exposición que a pesar del polvorín de críticas que otrora levantó su tardía construcción ha conseguido conquistar el corazón de sus visitantes. SF
¡Buenas tardes a todos! Hoy me complace comunicaros que recientemente he empezado a formar parte de un proyecto muy interesante: Blasting News, un periódico online con noticias que abordan todo tipo de temáticas redactadas por personas de todo el mundo. Me haría mucha ilusión poder contar con vuestro apoyo, así que si queréis seguir mis progresos podréis encontrar mis artículos en el siguiente enlace:
Por supuesto, esto no significa que no vaya a actualizar más mi blog personal, aunque muchas publicaciones las encontraréis allí. Como avance, os dejo algunas de mis noticias que ya están disponibles en la web:
Hoy me apetece compartir con vosotros dos de las mejores fotos que he tomado en los últimos meses.
Una sería esta:
Y la segunda, esta:
... Aunque la verdad es que también me interesa contaros su historia. Las tomé en el Camp Nou a principios del mes pasado con motivo de la fiesta del triplete del Barça. Tras la habitual 'rua' de campeones que tiene lugar por las calles de la Ciudad Condal cada vez que el escuadrón azulgrana se alza con el triunfo, los aficionados nos reunimos en nuestro templo preferido para darlo todo desde las gradas con nuestros ídolos como portavoces en el terreno de juego, en un espectáculo que comenzó con el improvisado juego de luces creado por las pantallas de los teléfonos móviles de los aficionados en medio de una oscuridad total que poco a poco fue menguando a medida que la fiesta iba cobrando más fuerza. Un acto en el que no faltaron los cánticos, la pirotecnia, la música y las ganas de celebrar tres títulos sudados, luchados y merecidos.
Algunas fotos de la celebración en las calles de Barcelona, rumbo al Camp Nou.
Fue una noche increíble, llena de emociones intensas en la que pudimos saltar, vibrar y sentir los colores y el escudo a flor de piel. Los momentos más intensos, sin duda, los protagonizaron dos hombres: por un lado, un emocionado Dani Alves; tan pronto como el brasileño tomó la palabra la afición le pidió que permaneciera en el club, decisión que tardó pocos días en efectuarse. Por el otro lado, Xavi Hernández, nuestro capitán, que nos dijo adiós tras 17 temporadas en el equipo. Sin duda fue la nota triste de la velada, algo que todos ya sabíamos pero que todavía nos costaba asimilar. De todas formas, yo, como creo muchos de los aficionados, tengo la esperanza de que un día vuelva, tal vez —¡ojalá!— como entrenador. ¿No sería fantástico contar con un míster como él?
Xavi era mi jugador favorito, no solo por su indudable calidad técnica sino también por su forma de ser; su humildad, su educación, su estilo, su manera de hablar y de afrontar esas situaciones que de vez en cuando todo equipo tiene que sufrir. Es el jugador que cualquier equipo querría tener, es de esas personas a las que mirándolas a los ojos ves solo cosas buenas y que todo el mundo querría conocer. Xavi, el hijo predilecto; el vecino ideal, uno de esos tipos que siempre saludan y te preguntan qué tal; el yerno perfecto para todas las señoras. Nunca ha pecado de macarra y jamás ha creado polémicas ni dentro ni fuera del campo. Una joya, en definitiva. Lo que los italianos definirían como un ragazzo d'oro.
Creo que es el adiós más duro que he vivido hasta ahora. Ya lo pasé mal cuando Belletti, Giuly, Ronaldinho, Eto'o y Puyol —por solo nombrar algunos de los más recientes— colgaron las botas o simplemente tomaron otro rumbo, o en el caso de Materazzi, Stanković y Zanetti con el Inter de Milán, a los que también admiro, o incluso la despedida de Guardiola como entrenador del Barça, el hombre que batió todos los récords y estadísticas en tan poco tiempo; no quiero restar importancia a esas despedidas, pero la de Xavi ha sido diferente. Tarde o temprano tenía que pasar, pero me costará hacerme a la idea de un Barça sin él.
Recientemente, algunas semanas después de la fiesta, visité el Camp Nou y el museo. ¡Hacía bastante tiempo que no iba! Como siempre, fue fantástico repasar la historia del club y admirar los títulos desde cerca, sobre todo los más nuevos, que ya estaban allí junto a una camiseta de Xavi.
Aunque sin lugar a dudas mi rincón favorito del Camp Nou es el siguiente:
Trabajar desde allí es uno de mis sueños desde que era pequeña.
Te echaremos de menos, capità, pero estoy segura de que harás un gran trabajo en Qatar y que volveremos a verte muy, muy pronto. Por ahora lo único que me queda por decir es ¡#6ràciesXavi!